
Este muchacho Antonio José, el mayor de todos los hijos de Francisco Luis, era 7 años mayor que Juan. Creció como una persona trabajadora y responsable. Algo taciturno y reservado, pasaba por la pena profunda de ser huérfano de padre y madre.
Cuando se enteró que Juan quería estudiar no pudo asimilar esa novedad en la familia. Se opuso frontalmente. Ya se estaba haciendo cargo de los trabajos del campo y empezaba a tomar responsabilidades como hermano mayor. Sabía que un campesino tiene que trabajar muy duro con sus brazos para poder subsistir. En su familia no había espacio para un “señorito” que se pusiera a estudiar mientras los demás sudaban en el campo. Si Juan no aprendía a trabajar se moriría de hambre.
Era bueno Antonio, pero no entendió ni aceptó que hubiera otro horizonte y otra vocación para un miembro de su familia que siempre había sido de campesinos pobres.
La cosa se solucionó cuando mamá Margarita promovió un juicio para dividir la herencia de los hijos y también porque Antonio se casó y formó su familia en 1831.